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¿Quién dona en España? (2)

28/04/2020

Como ya comentamos en la entrada anterior, a través de los datos sobre deducciones por donaciones en el IRPF y el Impuesto sobre Sociedades nos podemos hacer una idea de cómo están funcionando los incentivos que recoge la Ley 49/2002 y de cuál es el perfil del donante en nuestro país. En esta segunda parte sabremos si el mecenazgo es cosa de ricos como muchos piensan, y qué pasa con las donaciones a cultura.

El perfil de los donantes españoles

O lo que es lo mismo, ¿cómo son esas personas físicas y jurídicas que donan en España?

En 2015, la Asociación Española de Fundaciones (AEF) publicaba un informe “Perfil del donante tipo en España a partir de las fuentes tributarias” en el que describían los rasgos del donante tipo español según datos fiscales de entre 2002 y 2010. Si estáis interesados en él, podéis encontrar el enlace para su descarga en el apartado de Informes de nuestra web. Según este informe, nuestro donante persona física tenía los rasgos que resumimos en la siguiente imagen:

Donante persona física Pulse para ampliar

Y en cuanto a los donantes personas jurídicas, estas eran sus características:

Donante persona jurídica Pulse para ampliar

En resumen: según este informe, el perfil de las personas tanto físicas como jurídicas de nuestro país para ese periodo de años no era el de multimillonarios o grandes empresas, sino que los donantes españoles más bien se encuentran en la parte media de la tabla.

Estas características no parecen haber cambiado en los últimos años. Sin hacer un análisis tan exhaustivo como el del informe de la AEF, si revisamos los últimos datos fiscales (2017) sobre deducciones por donaciones en el IRPF que ofrece la AEAT, vemos que los donantes personas físicas se reparten de la siguiente manera:

Donante persona física 2017 Pulse para ampliar

En la imagen hemos señalado en rojo los tramos donde se concentran el mayor número de declarantes del impuesto que se han beneficiado de la deducción fiscal por donación de la Ley 49/2002: son aquellas personas con rendimientos (podemos hablar de ingresos para simplificar la comprensión, aunque la equivalencia no es exacta) de entre 12.000 y 60.000 euros, y el tramo con más donantes con respecto al total es el de personas en el tramo de rendimientos de entre 30.000 y 60.000 euros. También a estos tramos corresponde la mayor deducción, en conjunto, sobre el importe de deducción total, por lo que podría suponerse que la suma de sus donaciones es la que tiene mayor peso en relación con la cantidad total donada por todos los declarantes del impuesto.

Pero también podemos analizar la tabla anterior desde otro punto de vista, y es viendo el porcentaje de donantes en cada tramo de rendimiento. Lo incluimos en la siguiente imagen:

Donante persona física 2017 Pulse para ampliar

Aquí observamos que, cuanto más rendimiento (más ingresos, simplificando), mayor es el porcentaje de contribuyentes que dona. También va aumentando el importe de la deducción, lo que nos sugiere que la donación es mayor conforme mejor es la situación económica de cada uno.

En el caso del Impuesto sobre Sociedades (donantes personas jurídicas) la situación es la siguiente:

Donante persona jurídica Pulse para ampliar

Hemos marcado el rojo cómo el mayor número de donantes con respecto a la cifra total se concentra en los declarantes del impuesto de ingresos de entre 300.000 y 6 millones de euros. No obstante, no corresponde a estas personas jurídicas el mayor importe total de deducción con respecto al total de deducción, sino a los declarantes de más de 180 millones de euros de ingresos (podemos pensar en grandes empresas).

Al igual que para personas físicas, vamos a analizar estos mismos datos teniendo en cuenta qué porcentaje dona por cada tramo de ingresos:

Donante persona jurídica 2017 Pulse para ampliar

En el caso de personas jurídicas el porcentaje de donantes también crece considerablemente para cada franja conforme aumentan sus ingresos, al igual que lo hace el importe medio que se deducen, lo que permite concluir que también sus donaciones son mayores cuanto mayores son sus ingresos.

A la vista de los datos, ¿en España solo donan los ricos? Pues parece ser que no. El mayor número de donaciones con respecto a la cifra total se concentra en personas físicas y jurídicas con ingresos medios. Son también estos grupos los que suponen un mayor impacto sobre la deducción total (al menos en el caso de personas físicas), por lo que cabe suponer que la suma de sus donaciones también es la que representa un mayor porcentaje sobre el total donado. No obstante, cuanto mayor es el poder económico, más cantidad se dona, y también aumenta conforme se incrementan los ingresos el porcentaje de personas físicas y jurídicas que dona. Algo lógico si pensamos que cada uno suele contribuir según su capacidad económica.

Queremos volver ahora a las tablas de evolución de las deducciones por donación entre 2014 y 2017 de la entrada anterior. Ese 17% de contribuyentes del IRPF que dona, y ese menos de un 1% de declarantes del Impuesto sobre Sociedades, se deben interpretar según los tramos de ingresos para entenderlos mejor. Y también permiten sacar una conclusión: el mayor nicho de nuevos mecenas se encuentra en los tramos medios-bajos de ingresos. Los declarantes de tramos medios-altos son los que más donan, en porcentaje y en cantidad. Es algo conocido que las entidades que buscan mecenas acuden casi siempre a las mismas grandes empresas o filántropos, muchos de ellos saturados de solicitudes de apoyo económico. Pero pensemos en que este es un país con un gran protagonismo de la clase media y de las PYME y, aunque son muchas las personas físicas y jurídicas de estos grupos que ya donan, son aún más las que todavía no lo hacen. Dentro de la estrategia de captación de fondos de las entidades culturales sería mejor dirigirse a las empresas del entorno más cercano, aunque sean de tamaño pequeño o mediano, y al público fiel de cada día, y conseguir de ellos aportaciones de menor importe, aunque fidelizado en el tiempo por una relación más cercana que permite conocer mejor la actividad de la entidad y su impacto. Porque 1 donación de 10.000 euros, 20 donaciones de 500 euros, 200 de 50 o 500 de 20 acaban sumando el mismo importe. Y es mucho más difícil conseguir esa cantidad de 10.000 euros a través de una sola donación, aunque solo sea por el mero hecho de que hay menos personas, físicas o jurídicas, con capacidad para otorgarla.

Datos sobre donaciones a cultura

Por desgracia, y como habréis podido comprobar a lo largo de estas dos entradas, los datos de donaciones analizados son globales. La información fiscal disponible no nos permite conocer aspectos específicos de donaciones para cultura. Esto ocurre por las propias características de los formularios que se utilizan para comunicar las donaciones a la Agencia Tributaria y que repasamos en la primera entrada sobre el funcionamiento práctico de la Ley: a día de hoy no existe en el Modelo 182 un campo que informe sobre el tipo de donación en cuanto al fin de interés general que se beneficia de ella. Tampoco se podría deducir directamente de las características de las entidades beneficiarias: no siempre existe un registro fidedigno de la actividad a la que se dedican (esta puede cambiar y los registros podrían no estar actualizados en un determinado momento), y además podrían dedicarse a varios fines (pensemos en fundaciones que trabajan tanto en el ámbito social, como en el cultural o deportivo, por poner un ejemplo).

Una posible solución podría ser añadir un nuevo campo al modelo 182, por ejemplo “fin de la donación”, que se rellenase con un valor al que se asignara un significado concreto (por ejemplo, un valor 1 en ese campo significaría cultural, un 2 deportivo, un 3 medioambiental…) y con el que la entidad beneficiaria indicaría a la Agencia Tributaria la finalidad de esa donación. Pero no es tan sencillo y hay que pensar en su procesamiento. Para empezar, la lista de fines de interés general del art. 3.1º de la Ley 49/2002 que incluimos en la imagen de una de nuestras entradas del blog no es cerrada, como indica la expresión “como pueden ser, entre otros” en el texto. Además, ¿qué tendría que indicar exactamente una entidad beneficiaria que se dedica a varios ámbitos como el social, cultural, deportivo… de una donación que recibe para financiar su funcionamiento general? De esa donación se estarían beneficiando sus diferentes sectores de actividad de forma indirecta, así que ¿cómo la cuantificaríamos?

En resumen, el modelo 182 debería ser modificado por el Ministerio de Hacienda con la colaboración de todos los agentes implicados, o incluso se podría plantear una fórmula completamente nueva para realizar y/o notificar las donaciones, no solo para aumentar la información que tenemos sobre estas y poder así trabajar sobre datos más concretos y útiles por ámbito de actividad, sino también para solucionar algunos de los problemas prácticos a los que se enfrentan hoy en día las entidades beneficiarias de mecenazgo en la notificación de las donaciones recibidas.

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